La PYME española
A propósito de una defensa que un amigo me hizo de las PYMES; “…son la base para que los grandes proyectos se desarrollen…” me dijo el incauto, crédulo de los credos y axiomas que circulan por las bajas escuelas de empresarales, directivos, parados y/o cuentajenistas tripartitarios.
Yo parto del axioma necesariamente racional que dice que las PYMES son malas en tanto en cuanto toda PYME por definición debería querer dejar de serlo, tanto si nos atenemo a teorías de maximización de beneficio como si usamos las antipódicas de conservación del medio ambiente, o cualquiera que pudiere caber en dicho espectro ideológico empresarial.
Las consideraciones que le hice a mi amigo acerca de las Pymes las reproduzco con alguna somera modificación para potenciar o matizar lo expresado en plena efervescencia del enfado.
Contestando a que las Pymes son la base de nuestra economía y la base para el desarrollo de los grandes negocios tengo que decir que las PYMEs son el cancer de España, y no lo son por gusto propio:
- El empresario español tiene la manía de montar los proyectos sólo o con poca compañía (apenas el 5% de las empresas españolas tienen más de 5 socios), con lo cual son muchas y muy pequeñitas el 90% de las PYMES que se van al garete el primer año de vida;
- El sector financiero tiene el mal gusto de financiar poco, mal y caro (con el beneplácito y complicidad del PSOE, véase amor platánico ZP-Botín);
- Las subvenciones tienen el caprichoso comportamiento de ser ingresadas cuando ya no hacen falta.
- Los impuestos tienen el mal gusto de ser altos en este país, entre otras cosas para pagar lacras no productivas (20% de la población activa es funcionaria pública), así mismo los impuestos deben ser pagados aunque no te paguen, aun cuando quien no te paga es el que te cobra los impuestos (véase tratamiento del IVA en impagos de licitaciones públicas);
- El estado español tiene poca querencia en la financiación y promoción del I+D (con lo que tenemos que conformarnos con restilings de invenciones ajenas y servirles cañas a los inventores alemanes)
- El español desprecia la especilización y la valía ajena: un anuncio lo hace cualquiera, el logo me lo hace mi primo, una web la hace cualquiera (vease resultados en 1.000 webs al azar), Plan de Marketing? y tantos otros casos que le dan ese aire casposo y limitador a tantas PYMES españolas.
- El empresario Pymer español NO ES HUMILDE: véase: Si estoy aqui es por algo… Si me he ganado la vida hasta hoy así… Pero quien te crees tu niñato para decirme lo que tengo que hacer en mi empresa… Yo doy de comer a 13 familias (o 300)… Yo me hice a mi mismo… los niñatos de la universidad no saben la mitad que yo (media verdad)… Yo sin estudiar mira lo que monté… Mal no me ha ido, algo haré bien… y tantos casposos etc…
- El empresario español Pyme desprecia completamente la formación y sólo la aprovecha con la Tripartita cuando alguna empresa de formación le ofrece un chanchullo;
- En la PYME todo sobra (organización empresarial, I+D y etc) y todo falta (productividad, visión de futuro, posicionamiento estratégico…)
¿La Pyme me dices? Trabajo en una Pyme, para Pymes y vivo rodeado de Pymes. Y si fuesemos menos autocomplacientes con nuestros problemas estructurales las Pymes no serían Pymes y España no sería España. Deberían prohibirse las PYMES.
Ni pequeña, ni mediana, ni grande. La empresa tiene que ser competitiva. Las PYMES españolas no lo son. Pero como digo no es culpa de las PYMES, es una trampa de la que es difícil salir. Piensa que si no hubiese PYMES los banco casi no ganarían dinero con las empresas…
Filed under: Uncategorized | 1 Comentario
buenísimo ese resumen de los PYMES sobre todo punto 7.. he trabajado con clientes PYMES de todos los colores pero dos años en el mundo de transporte con clientes camioneros… ya sabrás… peor de los peores